El mito de Sísifo
Camus,Albert, 1942



Los dioses habían condenado a Sísifo a hacer rodar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, dónde la piedra volvía a caer por su propio peso. Habían pensando con alguna razón que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza.


El obrero de hoy trabaja durante todos los días de su vida en las mismas tareas y ese destino no es menos absurdo.


Hay que imaginarse a Sísifo feliz.

No hay comentarios.: