Maquiavelo, Nicolas, 1998
- De los principados nuevos
adquiridos con las armas y la
fortuna de otros -
... Por que los hombres sólo hacen daño por miedo o por odio.
- De qué modo deben gobernarse las ciudades
o principados que antes de ocuparse por un
nuevo príncipe se gobernaban con sus leyes particulares -
Hay tres maneras de conservar los estados adquiridos cuando éstos, como ya se ha dicho, viven bajo leyes propias y en condiciones de libertad; la primera es destruirlos; otra es habitar en ellos y la tercera es permitir que se viva bajo las leyes antiguas, cobrando un tributo y creando un gobierno leal, pero minoritario, que tenga la voluntad de mantener las alianzas.
... ya que, en verdad, el medio más eficaz de dominio es la destrucción.
- De cuántas clases son las milicias
y de los soldados mercenarios -
Debe entenderse que no hay buenas leyes donde no hay buenas armas, y donde las armas son buenas, necesariamente lo son igual las leyes.
- De los soldados auxiliares,
mixtos y propios -
También quiero recordar un pasaje de la Biblia, que aparece en el Viejo Testamento y viene a colación en este tema: David se ofrece a Saúl para combatir a Goliat, guerrero filisteo de enorme fuerza, Saúl, para darle ánimo, le porporciona sus propias armas; una vez probadas dichas armas, David las rechaza, diciendo que no le eran útiles y que él deseaba enfrentar al enemigo con su honda y su cuchillo. Si uno se prueba la armas ajenas, bien pueden resultarle demasiado grandes, o pesadas y opresivas.
- De la crueldad y la clemencia
o de si es mejor ser amado que temido -
Debe el príncipe, si es cuerdo, apoyarse en lo que depende de él mismo y nunca en lo que depende de otros, haciendo solamente de modo que evite el ser odiado.
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