El libro salvaje,
Villoro, Juan, 2013

El tío Tito
- Para vivir con alguien tienes que saber qué problemas te puede dar. Nadie es perfecto. Si aceptas esos problemas te llevarás bien.
Libros que cambian de lugar
Una biblioteca no es para leerse entera, sino para consultarse.
Lo importante no es tenerlo todo en la cabeza sino saber dónde encontrarlo. La diferencia entre un presumido y un sabio es que el presumido sólo aprecia lo que ya sabe y el sabio busca lo que aún no conoce.
A lo largo de muchos años felices he aprendido que cada libro tiene un espíritu. Ese espíritu busca a su lector. A su lector favorito, ideal, absoluto.
Hay dos formas de que un libro llegue a ti: la normal y la secreta. La normal es que lo compres, te lo presten o te lo regalen. La secreta es mucho más importante: en ese caso es el libro el que escoge a su lector. A veces las dos se confunden. Crees que tú decidiste comprar un libro, pero en realidad él se puso ahí para que lo vieras y te sintieras atraído. Los libros no quieren ser leídos por cualquier persona, quieren ser leídos por las mejores personas, por eso buscan a sus lectores.
¿Pero quién quiere ser común como un trapo? La gente que vale la pena se distingue por algo.
Un lector prínceps no es el que lee más libros sino el que encuentra más cosas en lo que lee.
A lo largo de muchos años felices he aprendido que cada libro tiene un espíritu. Ese espíritu busca a su lector. A su lector favorito, ideal, absoluto.
Hay dos formas de que un libro llegue a ti: la normal y la secreta. La normal es que lo compres, te lo presten o te lo regalen. La secreta es mucho más importante: en ese caso es el libro el que escoge a su lector. A veces las dos se confunden. Crees que tú decidiste comprar un libro, pero en realidad él se puso ahí para que lo vieras y te sintieras atraído. Los libros no quieren ser leídos por cualquier persona, quieren ser leídos por las mejores personas, por eso buscan a sus lectores.
¿Pero quién quiere ser común como un trapo? La gente que vale la pena se distingue por algo.
Un lector prínceps no es el que lee más libros sino el que encuentra más cosas en lo que lee.
Los remedios de la farmacia
El hombre tiene toda clase de problemas, pero hay uno que me interesa mucho: no sabe medirse a sí mismo.
… un libro es mejor cuando se comparte. ¡Qué bueno que ahora te tengo a ti!
El libro salvaje
A veces los secretos están en los pequeños detalles.
Ya te dije que los libros son como espejos: cada quien encuentra ahí lo que tiene en su cabeza. El problema es que sólo descubres que tienes eso dentro de ti cuando lees el libro correcto. Los libros son espejos indiscretos y arriesgados: hacen que las ideas más originales salgan de tu cabeza, provocan ocurrencias que no sabías que tenías. Cuando no lees, esas ideas se quedan encerradas en tu cabeza. No sirven de nada.
Mis libros sienten que los puedes querer como nadie los ha querido y que puedes compartirlos con alguien a quien quieres mucho.
… se ponen a tus pies y están dispuestos a elevarte a donde lo necesites. Siempre encontrarás un libro que te apoye. Los libros son leales. Ningún soldado ha luchado tanto por su patria como un libro por su lector.
Tito cocina novelas
La lectura es un acto solitario.
El tiempo y las galletas
A veces yo me sentía así, como un libro solitario que nadie comprende y quiere ser salvaje para que no lo molesten.
“No hay que olvidar que los recuerdos sólo existen desde el presente; alguien tiene que estar vivo para que el pasado exista y esa persona es el lector: el mundo de ayer sólo existe cuando alguien lo recuerda hoy”.
Motores que no hacen ruido
A veces uno atrapa algo que parece insignificante pero sirve para atrapar otra cosa. El buen pescador consigue pescados sin chiste que lo ayudan a llegar al que vale la pena. Algo parecido sucede con las personas: es necesario conocer bastantes para llegar a las que en verdad interesan.
El club de la sombra
Las cosas que queremos se acercan a nosotros. A veces merecemos que esto suceda. Todo parece indicar que así es.
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