Precursores
Erreguerena Albaitero, María Luisa, 1995

Una mujer que le entregó los papeles al salir le preguntó sus nombres y cuando contestó que la miniatura no tenía le propuso llamarla Zoe que en algún idioma de la Tierra queria decir vida.
Aziev pensó que eso podía tener algún sentido. En Kus los nombres eran la conjunción aleatoria de sonidos. Estuvo de acuerdo en llamar a su miniatura Zoe.
Su hija jugaba cerca de ella y volvió a preguntarse si el cumplimiento de su deseo, al estar cerca de Zoe había valido todos los malos momentos a los que sobrevivió en la Colonia. Tantas sensaciones placenteras de las que se había privado por no vivir en Kus.
-- Hasta ahora ha valido la pena -- le aclaró a su hija, como si ella con sus cuatro años pudiera entenderla.
"El nombre de alguna manera es destino. Dale un nombre nuevo. Sofía, por ejemplo, que quiere decir sabiduría".
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