Balas de plata
Mendoza, Elmer, 2013

Cinco
... una mujer que piensa en su aspecto es una mujer cuando menos soñadora.
Trece
... y callar es una virtud muy valiosa cuando vives en el infierno y te toca hablar con el diablo.
Quince
...Prodígate goces intelectuales, ejercicios mentales que te resulten placenteros, como acceder a nuevos conocimientos, obras de arte, libros, conciertos, crucigramas; provócate, la mayor parte de nuestra inteligencia tiene su origen en las emociones y no puedes ir por allí toda la vida con esa parte herida al descubierto. Es muy importante que te enamores.
Veintitrés
Ella no quería ir a un motel pero como él no tenía amigos con casas adecuadas terminaron en uno. Abrieron la puerta y se recibieron a besos: besos que erizaban los párpados, la piel, el vello púbico, que ocultaban los compromisos, los sueños, que despojaban de la ropa, el futuro, la inteligencia. Cuerpo duro y perfumado, senos exactos y fue descubrir su manera de ser. Todo lo que debelan los orgasmos, los labios entreabiertos y los ojos cerrados. Ella se levantó y enfiló hacia el baño y por primera vez vio ese trasero magnífico caminando a lavarse.
Veinticinco
... te agradezco que me hayas hecho sentir el ser más capaz del mundo, todos esos orgasmos tuyos me hicieron recuperar la confianza como amante, aunque después te hayas largado sin despedirte, dejándome hecho una mierda.
Cuarenta y cuatro
... ¿crees en el poder de los abrazos? Masculló que sí. Pues deme uno muy fuerte porque me está llevando la chingada.
... una mujer que piensa en su aspecto es una mujer cuando menos soñadora.
Trece
... y callar es una virtud muy valiosa cuando vives en el infierno y te toca hablar con el diablo.
Quince
...Prodígate goces intelectuales, ejercicios mentales que te resulten placenteros, como acceder a nuevos conocimientos, obras de arte, libros, conciertos, crucigramas; provócate, la mayor parte de nuestra inteligencia tiene su origen en las emociones y no puedes ir por allí toda la vida con esa parte herida al descubierto. Es muy importante que te enamores.
Veintitrés
Ella no quería ir a un motel pero como él no tenía amigos con casas adecuadas terminaron en uno. Abrieron la puerta y se recibieron a besos: besos que erizaban los párpados, la piel, el vello púbico, que ocultaban los compromisos, los sueños, que despojaban de la ropa, el futuro, la inteligencia. Cuerpo duro y perfumado, senos exactos y fue descubrir su manera de ser. Todo lo que debelan los orgasmos, los labios entreabiertos y los ojos cerrados. Ella se levantó y enfiló hacia el baño y por primera vez vio ese trasero magnífico caminando a lavarse.
Veinticinco
... te agradezco que me hayas hecho sentir el ser más capaz del mundo, todos esos orgasmos tuyos me hicieron recuperar la confianza como amante, aunque después te hayas largado sin despedirte, dejándome hecho una mierda.
Cuarenta y cuatro
... ¿crees en el poder de los abrazos? Masculló que sí. Pues deme uno muy fuerte porque me está llevando la chingada.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario