Reglas Espirituales de las Relaciones
Berg, Yehuda, 2008
 
 
EL ALMA FRENTE AL INTELECTO

Una de las cosas que me encantan de la Kabbalah es que nunca trata de lo que es correcto o erróneo. Lejos de ocuparse de la moral, la ética o la religión, la Kabbalah trata sobre cómo  recibir la plenitud infinita.

Según la Kabbalah, la conducta amorosa no es una práctica que se cultive por sí misma, sino que es el secreto para recibir todo lo que deseas en la vida. Veras, el problema con las normas morales y la ética es que no ofrecen ninguna recompensa personal, por una sencilla razón: Dios creó el mundo con una gran diversidad de personas para darnos la oportunidad de recibir y experimentar el mayor placer y felicidad posibles. Y es a través de nuestras relaciones con los demás como logramos este objetivo. Por lo tanto, buscar la felicidad y experimentar placer son las formas en que expresamos la voluntad del Creador.

Según la Kabbalah, vivir meramente al servicio de un ideal lleva inevitablemente al individuo a sentirse frustrado y carente. ¿Por qué? Porque la satisfacción que se deriva de servir a una idea es intelectual; y la satisfacción intelectual nunca satisface plenamente al ser humano.

LA LEY DE LA ATRACCIÓN

En resumidas cuentas, esta ley afirma que cuando dos entidades son similares, se consideran cercanas. Por el contrario, cuánto menos se parecen, mayor es la distancia que se crea entre ellas.

PERSONAS QUE NECESITAN A LAS PERSONAS

Sólo nuestras relaciones con otras personas pueden traernos auténtica felicidad y plenitud. Nuestra familia, nuestros amigos, nuestro cónyuge, nuestros colegas, todos ellos tienen la llave de nuestra felicidad, pero no de forma reactiva ni receptiva, en cuyo caso se convierten en la Causa y nosotros en un simple Efecto.
 
EL PODEROSO MUNDO DEL 99 POR CIENTO
 
La Kabbalah es el estudio sobre cómo recibir y experimentar la Luz del creador en nuestras vidas en este momento. De hecho, la palabra "Kabbalah" significa recibir. Paradójicamente, aprender a no recibir es la mejor estrategia para recibir la luz.
 
NUESTRA OTRA MITAD 
 
Cada alma que viene a este mundo anhela instintivamente encontrarse con la otra mitad de su ser, que le fue arrancada en el acto de fragmentación de la Vasija Original. Cada hombre tiene en su alma un aspecto ausente, el femenino, y cada mujer tiene ausente en su alma el aspecto masculino. Este aspecto del que carecemos es nuestra propia alma gemela.
 

No hay comentarios.: